
Descubriendo los secretos de la trufa negra de Teruel
Crónica del Día de Convivencia – 17 de enero de 2026
El pasado 17 de enero de 2026 tuvo lugar el Día de Convivencia entre la Cofradía de la Borraja y el Crespillo de Aragón y la Cofradía de la Trufa de Teruel, una jornada memorable dedicada a conocer y poner en valor otro de los productos más emblemáticos de la gastronomía aragonesa: la trufa negra (Tuber melanosporum).
La jornada comenzó a primera hora de la mañana con la salida desde Zaragoza rumbo a Sarrión, capital de la trufa negra. A la llegada, los participantes fueron recibidos en el Museo Tuber Universum con una cálida acogida que incluyó café y pastas de una panadería local, creando desde el primer momento un ambiente cercano y de hermandad.
La visita al museo permitió a los asistentes descubrir los aspectos fundamentales de este preciado hongo: su historia, cultivo, recolección y su importancia gastronómica y económica. Posteriormente, el grupo se trasladó a una explotación trufera donde se realizó una demostración de búsqueda y recolección de trufa con perro adiestrado, una experiencia que, luchando contra el frío, despertó gran interés y más de una sonrisa entre los asistentes.
La mañana continuó con la visita al vivero de INNOTRUF, referente a nivel nacional e internacional en planta micorrizada con trufa negra, donde se pudo conocer de primera mano el trabajo técnico y la innovación que hay detrás del cultivo de este producto tan exclusivo.
Como broche de oro a la jornada, ambas cofradías celebraron su encuentro alrededor de la mesa en el restaurante Masía La Torre, disfrutando de un magnífico menú homenaje a la trufa negra de Teruel. Durante la comida se compartieron discursos, experiencias y se intercambiaron obsequios, reforzando los lazos de amistad y colaboración entre ambas entidades.
En definitiva, fue un día extraordinario en el que se cumplió íntegramente el programa previsto, combinando conocimiento, gastronomía y convivencia, y dejando un excelente recuerdo entre todos los participantes. Una experiencia enriquecedora que pone de manifiesto el valor cultural y gastronómico de la trufa negra de Teruel y la importancia de encuentros como este para seguir difundiendo nuestra tradición culinaria. ¡Muchas gracias a la cofradía de la trufa por su estupenda acogida!































