Nuestro cofrade José Miguel Martínez Urtasun recibe el Premio “Antonio Beltrán Martínez”

La entrega del Premio “Antonio Beltrán Martínez” de Cultura Gastronómica, concedido por la Academia Aragonesa de Gastronomía, tuvo este año un significado especialmente emotivo para la Cofradía de la Borraja. El galardón, otorgado el 25 de febrero de 2026 en el Aula Magna del Paraninfo de la Universidad de Zaragoza, reconoció la trayectoria del periodista y editor aragonés José Miguel Martínez Urtasun, miembro activo de nuestra cofradía.

Varios cofrades quisimos acompañarle en una jornada que sentimos también como propia. Porque, más allá del mérito individual —indiscutible—, el reconocimiento pone en valor una forma de entender la gastronomía que compartimos: como cultura arraigada al territorio, como memoria viva de la huerta y como compromiso con el producto y los productores.

En su intervención, Martínez Urtasun repasó su evolución profesional, desde sus primeros pasos en el periodismo cultural hasta su especialización en información gastronómica y agroalimentaria. Recordó cómo, con el paso de los años, comprendió que hablar de cocina exigía algo más que describir platos: implicaba conocer la tierra, conversar con productores, mancharse los zapatos en el campo y entender los procesos que sostienen cada ingrediente. Frente a la proliferación de corrientes ligadas a nuevas figuras como los “foodies”, subrayó la necesidad de profundizar en el conocimiento antes de prescribir o valorar. Acabo dejando una invitación abierta a elevar el nivel del discurso culinario con la universidad como cómplice, como si se ha hecho en Zaragoza en otros ámbitos culturales como el cine.

El premio que lleva el nombre de Antonio Beltrán Martínez, fundador y primer presidente de la Academia, distingue precisamente esa mirada cultural y rigurosa. En este sentido, la elección de nuestro cofrade confirma una trayectoria construida con constancia, centrada en el patrimonio agroalimentario aragonés y en la defensa del trabajo bien hecho. “Si no se puede decir nada bueno mejor no decir nada”.

Para la Cofradía de la Borraja, la jornada fue también una reivindicación silenciosa de la huerta y de quienes la sostienen. Ver a uno de los nuestros recoger este reconocimiento, arropado por compañeros y amigos, refuerza nuestra convicción de que la gastronomía no es solo tendencia ni escaparate: es identidad, conocimiento y compromiso. Y en esa tarea —la de pensar, escribir y defender el producto con fundamento— seguiremos estando presentes, cuchara y pluma en la mano.

0
Etiquetas :

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *