
La Cofradía de la Borraja, en el Gran Capítulo de la Cofradía del Desarme de Oviedo
Oviedo celebró este sábado 24 de octubre el Gran Capítulo de la Cofradía del Desarme, y allí estuvo la Cofradía de la Borraja y el Crespillo de Aragón, para compartir una jornada de hermandad gastronómica con más de veinte cofradías llegadas de distintos puntos del país. El Desarme tiene su origen en la Primera Guerra Carlista. Las tropas leales a la Constitución rechazaron en 1836 dos intentos de tomar la ciudad, y como agradecimiento se ofreció a los soldados un rancho extraordinario que se repitió cada año el 19 de octubre. Al ser día de vigilia, aquel rancho fue un potaje de garbanzos con bacalao, un plato que quedó unido para siempre a la conmemoración, y en 1897 los hosteleros ovetenses empezaron a servir el Menú del Desarme. Hoy es una Fiesta de Interés Turístico Nacional, y la Cofradía del Desarme, fundada en 2012, vela por mantenerla viva.
El desfile y la celebración del capítulo
La jornada comenzó con la recepción de las cofradías asistentes y el desfile hasta el Teatro Filarmónica, escenario de la celebración del XIV Gran Capítulo. Allí se entregaron los títulos honoríficos y se nombraron los 34 nuevos cofrades de número. Entre los más aplaudidos estuvieron los cofrades Junior, los más pequeños de la casa, que pusieron la nota simpática de la mañana. Es la misma idea de nuestros mini cofrades, y no cabe duda de que cuidar la cantera es cuidar el futuro de las tradiciones. También se nombraron como cofrades de honor al humorista Joaquín Pajarón, al Oviedo Club Baloncesto (Alimerka OCB) y al equipo técnico de Oviedo Capital Europea de la cultura.
Tras el capítulo llegó el desfile protocolario por las calles de Oviedo, con las cofradías engalanadas, y la foto de familia de todas las cofradías participantes.
El Menú del Desarme
La celebración terminó, como manda la tradición, en torno a la mesa. El menú, fiel a la historia de la fiesta, fue de garbanzos con espinacas, callos y arroz con leche. Seguro que si la hubiesen conocido en la época habrían añadido borraja, aunque el resultado estuvo igualemente delicioso. Según se anunció durante la comida, los comensales rondaban los 500.
Una fiesta que mira a Europa
La prensa asturiana recogía estos días cómo el Desarme y la candidatura de Oviedo a Capital Europea de la Cultura 2031 proyectan la identidad de la ciudad hacia Europa. Oviedo es una de las cuatro ciudades finalistas, junto a Cáceres, Granada y Las Palmas de Gran Canaria. El alcalde, Alfredo Canteli, lo resumía así en esas páginas: «Nuestro menú es historia, es tradición, es gastronomía».
Desde la Cofradía de la Borraja y el Crespillo de Aragón agradecemos a la Cofradía del Desarme su ejemplo, acogida y cariño, deseando que sigan creciendo y podamos disfrutar de muchos más «desarmes».













